¿Habrán guizos este año? ¿Y el año que viene? [2]

0
741

Ensayo en dos partes [segunda parte]

Segunda parte del problema que nos turba

Debido a la falta de compañías de producción, muchos músicos e intérpretes han tenido que involucrarse en lo que jamás tenían que haberse metido – a productor ejecutivo. Este proceso, para cualquier artista, se presenta como un reverendo dolor de trasero. Desde el momento que un artista deja de atender su imágen o pulír su presentación, para abarcar otro asunto, es cuando le comienza a fallar todo lo que ha trabajado desde su inicio. El artista es artista y nada más. Vamos entonces a investigar el porqué tantos han fracasado en sus esfuerzos.

Aclaración: Hay artistas que son capaces de abarcar el proceso completo desde el inicio de sus ideas hasta la promoción de un producto ya terminado, pero son muy pocos. ¡Al César lo que es del César….!

Entre los millones de personas que quieren convertirse en músicos profesionales, sólo un puñado logran hacerlo. Una de las principales razones de esto es que la mayoría de los músicos pierden años persiguiendo cosas que nunca los acercan a tener éxito en esta industria. A pesar de que muchos honestamente intentan y trabajan duro para hacerlo, sólo se sienten cada vez más frustrados a medida de que sus esfuerzos no traen los resultados que están buscando.

Vamos entonces al grano

Hay muchas razones por la cual los músicos de hoy aún no son músicos profesionales. ¿Será porque están construyendo una carrera como músico novato y no como un profesional? Es completamente posible y ahora les explicaré porque digo esto. 

Hay diferencias muy claves en como los músicos exitosos construyen sus carreras, y como los aficionados intentan hacerlo. Los músicos profesionales tienen éxito en la industria de la música no solo porque han estudiado música sino también porque esperan grandeza de sí mismos en todo lo que hacen y esperan grandes cosas de todo aquel o aquella con quien están asociados. Los músicos aficionados siguen siendo aficionados porque aceptan resultados mediocres en sus carreras musicales.

Ejemplo: El músico aficionado pasa la mayor parte de su tiempo tocando en agrupaciones con músicos que no toman en serio el éxito al más alto nivel. El músico profesional solo trabaja con personas 100% dedicadas a hacer su vida en la industria de la música. 

He aquí una prueba rápida para decirles si Uds. están en (o cerca de) un nivel profesional: ¿Dejarían todos en su grupo lo que están haciendo para ir en una gran gira por todo el país – perdiendo algo de dinero en el corto plazo – para asegurar oportunidades más rentables para el futuro de la agrupación? Si no lo hacen (o no pueden hacerlo), entonces su grupo tiene un largo camino por recorrer para llegar al nivel profesional.

Los músicos aficionados se asocian continuamente y exclusivamente con miembros de la agrupación, amigos o compañeros que son pesimistas y critican sus sueños de tener éxito en la música. Mientras que los músicos profesionales comparten sus vidas con personas que les confieren poder y los inspiran para alcanzar sus sueños musicales. No pierden su tiempo con personas negativas que reducen sus ambiciones de hacer música como carrera. 

Los músicos aficionados asumen (equivocadamente) que pueden navegar por el negocio de la música por su cuenta, sin entrenamiento ninguno. En su lugar, se contentan con confiar en el ensayo, la prueba y el error o (aún peor) simplemente copiando lo que otros músicos están haciendo. Suponen que si imitan lo que hacen los músicos exitosos, obtendrán los mismos resultados. Este enfoque es una de las principales razones por la que la mayoría de ellos no entran en la industria de la música.

Los músicos profesionales trabajan con un “mentor” de experiencia en lugar de copiar lo que otros están haciendo, para asegurarse de que cada acción que toman funciona como parte de una estrategia efectiva para acercarles a sus objetivos musicales. Es decir, hay que tener un “plan”. Una de las señales más evidentes de un músico aficionado es la incapacidad de presentarse bien en el escenario. Ser capaz de pararse en el escenario y simplemente tocar su instrumento no es suficiente si el deseo es montar un espectáculo profesional que atrae a toneladas de personas, vender su música / mercancía y llevar a su agrupación al próximo nivel en la industria, que es convertirse en una mercancía. ¿Como? Para algunos pueda que este comentario suene un poco áspero, es decir, como si se estuvieran “vendiendo”, pero la realidad es que cualquier grupo de artistas, por mas inconformistas que aparentan, serían más viables si fuesen vistos como un negocio en lugar de unos meros bohemios. Dada la situación económica, no creo que este plan sea malo. Según la regla consuetudinaria, después que hallan alcanzado su objetivo, es decir, cuando ya hayan llegado a la cima de su popularidad, podrían hacer aproximadamente lo que les de la gana.  

Cada vez que actúan en un escenario, deberían inspirar a todos en el público a deleitar y compartir con todos sus amigos lo impresionante que es tu orquesta (para que vuelvan a verte la próxima vez que actúes). ¡Cuanto más hagas esto, más rápido pasarás de tocar en pequeños bares y restaurantes y entrar a los salones más grandes y, finalmente, a los estadios o festivales importantes!

Es necesario saber que la mayoría de los músicos aficionados auto-sabotean su propia carrera. ¿Porqué? Por regla general, les gusta llorar porque carecen de oportunidades, normalmente lamentando que si sólo se les diera la oportunidad de implementar su carrera, saltarían por todas partes. El hecho es que la mayoría de ellos (o ellas) no saben aprovechar las oportunidades que se les presentan, debido a sus propios temores e inseguridades.

Y me imagino que al leer esto algunos dirán; ¿Bueno y qué? ¿Y los que no estamos inseguros? ¿Cual es el objetivo? ¿What’s the point?

El objetivo sería el siguiente; todos tenemos algún temor o inseguridad, pues somos humanos. Es cuestión de perseverancia y de fé. Los mismos músicos que desenfrenadamente se quejan de no tener la oportunidad para avanzar sus carreras, luego, en el momento crucial, cuando se les presenta una verdadera oportunidad de al fin entrar por la puerta grande de la industria de la música, se vuelven unos pendejos y la rechazan. Absurdo, ¿no? Pero cierto, pues lo he visto yo y hasta he escuchado salir de sus propias bocas – años después – salen con la misma historia triste sobre cómo “nadie me dió la oportunidad de tener éxito y es por eso que no me convertí en un artista profesional”. Los americanos tienen un refrán muy verídico; “if opportunity knocks at your door, open it!

No deberíamos ser como uno de esos músicos pendejos. No dejen que las dilaciones y la inacción sean la razón por la que nunca te convertirás en un músico de primera. No dejes que tu miedo irracional de fracasar se convierta en la muerte de tus sueños. Nunca hallarás un mejor momento que el presente para comenzar a grabar tu primer álbum, iniciar una nueva agrupación, trabajar en tus habilidades de composición y obtener la formación de carrera musical que realmente necesitas para triunfar en la industria de la música. Cualquier racionalización en sentido contrario no es más que una excusa. Los americanos también le tienen un nombre a esta lógica: ¡Bullshit!

Con alta frecuencia, la situación personal o económica y el modo de vida del músico tienden a tomar su carrera como rehén. Lo hacen sentir como un detenido, cuya situación no le permite avanzar su carrera con éxito. Así se deben sentir muchos, simplemente porque debido al trabajo diario (trabajo no-musical) se pasan cada momento de su tiempo libre físicamente cansados y estresados mentalmente.

Jazz Performance

Cortando las cadenas que nos atan

Una manera de liberarse de su trabajo diario y empezar a trabajar a tiempo completo en su carrera musical es desarrollando una estrategia para la transición de un lugar a otro sin problemas. No será fácil, pero si necesario. Podrían por ejemplo, reducir las horas que pasan en su trabajo diario de 40 por semana a 35 y pasar las 5 horas adicionales trabajando (o planeando) su carrera musical. Una vez que comiencen a hacer ingresos relacionados con la música, pueden seguir reduciendo la cantidad de tiempo que pasan en su trabajo diario y así dedicarle más tiempo a su carrera musical.

La manera principal de auto-sabotear su carrera musical es escuchando a personas que no son músicos profesionales. Creo que todo hemos oído estas dos frases: “Ser músico no es un trabajo real” y “el oficio de músico es demasiado arriesgado, deberías conseguir un trabajo más seguro”. Ambos son consejos malísimos, o al menos erróneos.

Al contrario de lo que comúnmente se cree, el negocio de la música es extremadamente seguro (para aquellos que siguen los pasos correctos para ganarse la vida tocando música). No hagan caso cuando les dicen que la mayoría de los músicos profesionales se están muriendo de hambre. Eso es absolutamente absurdo, pues muchos se ganan la vida cómodamente haciendo el trabajo que áman, aunque quizás no sean suficientemente conocidos como para ser famosos. De hecho, es más fácil ganar dinero con la música de lo que la mayoría de la gente piensa. A pesar de las constantes disputas sobre los salarios, los ingresos son muy seguros. Sin embargo, innumerables músicos escuchan los consejos pesimistas de aquellos que ni siquiera han trabajado en la industria de la música. Como resultado, comienzan a creer que sus sueños son demasiado irreales o incluso imposibles de alcanzar.

Para convertirse en un músico profesional y lograr un triunfo total, solo hay que escuchar a las personas que han triunfado en sus carreras. Otro refrán que siempre me viene a la mente es; “el que no oye consejo no llega a viejo.” No tiene ningún sentido escuchar consejos equivocados (aunque bien intencionados) de amigos y familiares que sólo coréan al unísono los viejos mitos y la sabiduría convencional que existe sobre el negocio de la música, sin ninguna experiencia personal en esta industria. Recuerden, sus artistas favoritos comenzaron desde abajo, antes de que lograran el gran éxito que hoy tienen.

¡Lo único que nos impide lograr estas cosas es nuestra propia mentalidad fatalista y nuestra falta de conocimiento! Muchos que llevan años tocando aún no saben realmente cómo ganarse el dinero en la industria de la música. Los compañeros invierten su tiempo ensayando y grabando música propia, pero no tienen idea de cómo ganarse la vida con esa música inédita. 

Es muy común ver algunos grupos que se pasan meses creando y grabando su primer álbum, y finalmente lo publican via la red (online), lugar a donde realmente nadie lo escucharía (y mucho menos lo compraría). Como resultado, se frustran, sus carreras se estancan por completo y nunca más intentan hacer algo significativo. El músico, si es profesional de verdad, no se puede ganar la vida tomando acciones aisladas como las anteriores. 

Abarcando el mercado con lo mejor de ambos mundos

El buen músico, si es dedicado a su arte, saldrá adelante en sus negocios y ganará mucho, pero mucho dinero, siempre y cuando piense (y actúe) como emprendedor, buscando y construyendo múltiples flujos de ingresos estratégicamente conectados. La red (internet) esta ahi, disponible para todo el que la quiera utilizar. Como mensajeros, nuestro primer deber es mantener las raíces del folclór para que el árbol no se caiga, y segundo, estudiar con un “mentor” ya establecido para aprender cómo se pueden crear oportunidades propias en el negocio de la música. 

Espero antes que nada que los cambios que hemos visto últimamente no nos afecten de forma negativa y que juntos podamos preservar lo tradicional de nuestra música. Siempre habrá tendencias para seguir. En mi adolescencia yo fui rokanrolero, aunque siempre tuve presente la música cubana de mis padres, de la cual siempre sentí afinidad. ¿Señores, quien me iba a decir a mi que algún dia yo escucharía la música de Frank Sinatra o de Dean Martin? O los danzones de Arcaño y Romeu? ¿O el bebop de Gillespie y Parker? Pues sí, y no solo lo escuché, sino que lo absorbí en su totalidad. Y así llegó a ser, hoy, como ayer, sucede lo mismo con mis hijos. Por último, los antepasados nos hablan, y la sangre nos llama. Creo que la música buena, sea el genero que sea, nunca pasará de moda. Nuestros gustos no han cambiado, solo se han madurado. La única música que pasa de moda es la música mala, y no por gusto sino porque es mala. 

Epílogo

¿Seríamos nosotros conocidos como la última generación que bailó al son de la música de nuestras progenitores? En esta nueva década veremos si nuestro legado pasará a los nietos, y si ellos también lo abrazaran, como sucedió con nosotros. Si nuestra herencia se mantiene intacta y nuestros deseos se llegan a realizar, podría ser que se salven las raíces del árbol. Mientras tanto, yo seguiré con mi sonsíto hasta que Diós me llame. Pero les diré que la cosa no va a ser nada fácil.

LEAVE A REPLY

Please enter your comment!
Please enter your name here